Después de analizar los últimos meses las mociones que se suelen presentar en el Pleno del Ayuntamiento de mi ciudad, Sant Cugat del Vallès, llego a la conclusión de que en general, a los políticos les importa un bledo el bienestar de la ciudadanía del municipio.
Afrontan dichos Plenos, como un momento de estrellato, para poder demostrar a la ciudadanía lo mucho que están comprometidos con no sé qué tontería, o lo importante que es el que se pacte en el
Gobierno de la Generalitat algo vital para ellos.
En definitiva, para aquello que han sido votados no parecen mover un dedo. Creo que todos las mociones que se presentan en el Pleno municipal, deberían afectar a la ciudadanía, tendrían que ser propuestas que de verdad necesita el conjunto de la población…
Todo lo demás, ya se encargarán de canalizarlo los parlamentarios o los Diputados. Cada uno que se ocupe de lo que toca, y las cosas irán mejor.
El problema es que muchos políticos no han acabado de creerse su misión, que no es otra que SERVIR. Muchos de ellos lo entienden cómo SERVIRSE, grave error, y problema principal.
Por tanto, espero y deseo que los pocos que están dispuestos a preocuparse y ocuparse de la ciudadanía, contagien a los que les rodean. Yo conozco sólo a dos.
Me molesta profundamente que los políticos no salgan a pie de calle y se preocupan de las necesidades de la población; ese es mi ideal de político, y lo que haría yo de estar en un puesto cómo el suyo.
A Dios rogando y con el mazo dando, de lo contrario, la mediocridad se apoderará aún más de esos llamados políticos.