La necesidad de un liderazgo

Durante este período navideño, he podido disfrutar de bastantes trayectos en FGC( Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya) ya que mi hermano a tenido que disponer del coche “full time”.

Lo agradezco porque, aunque parezca mentira, el trayecto en tren a Barcelona me permite disponer de 19 minutos para pensar en mis cosas, casi siempre, relacionadas con la política/cambiar el mundo (que se está convirtiendo en casi una obsesión, en mi día a día) cuando no de los que me rodean.

Pues bien, durante estos días quién sabe si influenciado por el nacimiento del niño en Belén (aprovecho para reivindicar la Navidad cristiana, su verdadero  y único significado) he reflexionado sobre la necesidad de un nuevo liderazgo que ha de nacer en España, y también en mi CC.AA: Catalunya, para poder así, salir de esta crisis en la que estamos sumidos como sociedad. Ni qué decir sobre el ámbito político.

Pues bien, sobre aspectos que reunir ese liderazgo, me veía “atrapado” sobre qué valores deberían ponerse sobre la mesa y cómo articular ese discurso para poder aunar a la mayoría de la sociedad. Varias de mis conclusiones, son obvias, pero necesarias recordar.sk

Como veis, me he propuesto una quimera complicada. Es un tema a estudiar, y creo interesante. Vemos cómo nuestra sociedad (la mayoría) responde a un discurso populista y lleno de referencias meramente materiales o relacionadas con sus preocupaciones básicas. Primera clave. ¿O será porque nunca han oído un discurso sólido, al estilo Sarkozy?

Por otro lado,  he apreciado la necesidad de articular un discurso que logre defender un proyecto común, “un algo” que se aleje de criticar al partido ideológicamente opuesto, e intente decir al conjunto de la población que JUNTOS PODEMOS.  Un discurso mesiánico, véase el ejemplo de los USA. Segunda clave.

La necesidad de alguien con un perfil carismático y con la capacidad de conectar con la gente. Sólo he conocido dos personas que reúne eso en el ámbito político, Montse Nebrera y José María Aznar (antes de Irak). Tercera clave.

Y por último, no estar “enmarcado” o no generar rechazo. Prefiero la segunda ya que, ideológicamente, siempre estaremos enmarcados.

Pues bien, ¿Para cuándo una figura que pueda revolucionar a la sociedad española, y logre así, romper con el descontento o animadversión hacia el ámbito político?

4 Respuestas a “La necesidad de un liderazgo”


  1. 1 aguijón Enero 9, 2009 a las 6:30 am

    lo tenemos muy mal… los políticos españoles están emponzoñados… ya lo dijo Montse Nebrera…
    Por desgracia a la política se acercan mayoritariamente gente con ganas de hacer oficio, no de servir… y así nos va.
    un abrazo,

  2. 2 Yan Liu Enero 9, 2009 a las 9:17 am

    La verdad es que tus ejercicios en el tren me parecen de lo más ineficaces, aunque sin duda son entretenidos. Buen pasatiempo, pero no lo considero más.

    Las conclusiones a las que llegas las creo evidentísimas… si partes de una base errónea.

    Y tú partes de una base errónea, Ignacio: crees que con un político que goce de esos atributos que enuncias la solución a nuestros problemas será instantánea.

    Y no es así.

    Además, el político de discurso mesiánico SIEMPRE es el más peligroso, pues cree que sus decisiones están amparadas en una especie de saber superior que lo encumbra sobre el resto de mortales. Como Aznar con la guerra de Irak (lo que criticas, en abierta contradicción con el mesianismo que exiges).

    Permíteme que te recuerde que mesías ha habido muchos a lo largo de la Historia (no sólo Obama), y la mayoría han sido desastrosos para el pueblo llano: Hitler, Mao, Castro, por poner unos ejemplos clásicos, trajeron esperanza al pueblo con su discurso mesiánico, “por encima de la muerte y de la democracia hay un objetivo superior, que yo conozco y nadie más tiene derecho a discutir”. El Guía, El Gran Timonel, Mi Comandante… nombres hechos a medida de un mesianismo SIEMPRE, repito, peligroso.

    Te mueves por aguas cenagosas, Ignacio. Mide tus palabras, y recapacita reposadamente acerca de tus primeras conclusiones. En 19 minutos no se soluciona el mundo.

    Saludos cordiales,

  3. 3 Miguel Ángel Enero 9, 2009 a las 3:05 pm

    Hola Ignacio,

    Al final me fue imposible sacar un rato para quedar, por eso no te llamé, son días en los que se reúne la familia y uno a penas saca tiempo libre. De todos modos, seguimos en contacto, hasta que podamos fijar una fecha, podemos ir concretando cosas por mail.

    Me alegra saber que no soy el único que usa los viajes de tren y autobús para pensar en maneras de hacer de este mundo un lugar más habitable, algo que también para mí se ha convertido en una obsesión, y van ya muchos años. Desde que con siete añitos tuve mis primeros contactos con esto de la política, no he sido capaz de dejar de pensar en la manera de mejorar las cosas. Aun recuerdo cuando con siete años, en plenas elecciones municipales, me salte las clases de inglés para escaparme yo sólo a mi primer mitin político. Desde entonces he sido incapaz de sentirme ajeno a la política.

    19 minutos dan para mucho, y yo que viajo mucho desde hace años, te diré que son en estos viajes en los que uno encuentra la respuesta a muchas cuestiones.

    En el PP hacen falta líderes con las ideas claras, pero también militantes con esa misma condición. Me temo que el PP se está llenando de oportunistas, de trepas, de vividores que solo ven en el partido una empresa de colocación, por eso uno se alegra cuando encuentra gente que, como tú o Aguijón, anteponen sus principios.

    Tenemos mucho trabajo, pero juntos, vamos a poder volver a ser la mayoría.

    Un abrazo

    Miguel Ángel

  4. 4 Ronald Enero 9, 2009 a las 6:37 pm

    Para tener un líder primero es necesario un movimiento conservador fuerte, conocido, sin complejos, lanzadera y ganadora en la batalla de las ideas. Esto en España está muy lejos de lograrse. Les animo a conocer Fundación Burke. http://www.fundacionburke.org
    Saludos conservadores


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