El presidente del gobierno por accidente doble, nos ha comunicado los nuevos miebros del equipo de gobierno. A algunos los conocemos más que a otros, como por ejemplo, al visceral de Pepiño. Desde mi punto de vista, en poco o mejor dicho en nada, podrá contribuir a salir de este atolladero.
Lo que quiero analizar, va más allá del cambio de nombres en el gobierno, ya que cada uno de ellos es particularmente patético.
ZP ha vuelto a mostrar al conjunto de ciudadanos cómo la crisis le ha sobrepasado; y cómo esa incapacidad de gobierno le ha hecho salirse de quicio y sacarse de encima a las voces críticas.
Que cada uno interprete qué hay detrás de este cambio, pero yo entre líneas, auguro un ZP renunciando a la reelección y un patido socialista condenado a la bancada de la oposición.
Tiempo al tiempo.