El lema de las jornadas mundiales de la juventud son palabras del apóstol san pablo en su carta a los colosenses, dónde recuerda lo esencial de su enseñanza, basada en lo que él mismo ha vivido, es decir, en la experiencia personal con Cristo. Es Cristo el que salva, por lo que les advierte de los falsos ídolos y les anima a no abandonar lo que han recibido de Cristo: la fe.
En Agosto Madrid albergara unas jornadas de esperanza, esperanza porque serán unos días dónde la oración y el encuentro entre jóvenes dispuestos a encontrar a Cristo, vivificará nuestras disposiciones y nos ayudará a afrontar el día a día con más ganas y con plena confianza en nuestro padre del cielo, que nunca nos abandona.
Existen muchas razones para asistir a dichas jornadas, pero yo me quedaría con la necesidad imperiosa de dar testimonio.
Actualmente estamos viviendo en tiempos dónde el relativismo están en boga, dónde el carpe diem es el “leiv motiv” de muchas actitudes, en definitiva; vivimos en una sociedad dónde se intenta silenciar el poder, la alegría y la esperanza que implica vivir con Cristo, en Cristo y para Cristo: que no es otra cosa que intentar imitarle en nuestro día a día y hacer de nuestro alrededor un lugar mejor y más agradable.
Ante tal situación tenemos el deber de dar testimonio (y las jornadas mundiales de la juventud son una ocasión única) sobre quien es Jesucristo y su mensaje redentor.
También son días dónde nos unimos al Santo Padre y a nuestros hermanos en la fe, estrechando nuestra relación con Dios, descubriendo que con él todo lo podemos, y que no hay mejor elección en la vida que decidirse a vivir según sus enseñanzas, ya que de lo contrario, nuestra vida quedaría sin sentido.
Ante tales razones no queda tomar la decisión de si queremos estar al lado de Dios y llevar a cabo la nueva evangelización o por el contrario, adquirir una disposición pasiva y acomodaticia de dejar que lo hagan otros.
Depende en especial de nosotros, los jóvenes, los centinelas del mañana. Como decía St. Josemaría Escrivá de Balaguer: “¡Eres tan joven! -Me pareces un barco que emprende la marcha. -Esa ligera desviación de ahora, si no la corriges, hará que al final no llegues a puerto”. Decidámonos en tomar la dirección correcta y hacer que muchos de nuestros amigos lleguen a puerto con nosotros. De ahí que las JMJ sean una ocasión excepcional.
Jornada Mundial de la Juventud: ” Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”
Publicado abril 24, 2011 Reflexiones en voz alta Deja un Comentario
Advertisement
0 Respuestas a “Jornada Mundial de la Juventud: ” Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe””